Tuesday, August 29, 2006

RELATO DE MI PRIMER AVENTURA SEXUAL

Redactado por un amigo cuya personalidad es anonima... esta mas largo ke la verga pero leanlo esta chilo.

A pesar de haber tenido 2 novias y haber durado con ellas más de 7 meses cada una nunca llegue a tener sexo con ellas. Mi primer intento fue con mi primer novia, la casa estaba vacía y no nos faltaban ganas pero algo raro pasó, simplemente las cosas no se dieron, yo creo que estaba muy enamorado porque ella lloraba cuando yo trataba y yo me detuve por su llanto, no quería verla así, mi segunda novia fue diferente, simplemente no se dieron las circunstancias y no hubo intimidad.
Después de esas dos novias me volví como todo hombre, antes era un panochas sin huevos y hacía todo lo que las viejas decían pero las cosas han cambiado.
Siempre fui “el virgen” de los amigos, en todos los grupos a los que pertenecía. Yo, con mis justas razones, decía que quería esperar a la indicada, pero no llegaba. Veinte años y la indicada no llegaba, y eso sumado a la carrilla y a la peer pressure hizo que mis estándares bajaran radicalmente para limitarme a tener mi primera relación sexual con cualquiera que me ofreciera un buen recuerdo de es hito de mi vida.
Cualquiera pensaría con la vida que había llevado que yo no era virgen pero así era hasta hace un mes y medio. Fue una experiencia bastante pe-culiar.
La conocí con un “hola, mucho gusto” en una ciudad que no es donde vivo y luego la contacte para salir con ella.
Omitiendo otros detalles, llegue a su casa sola después de haber salido un mes con ella, tomamos un poco y empezamos a fajar. Quise hacer un 69 pero la diferencia de estaturas nos lo impidió y recurrimos a turnarnos. Yo fui primero, logré que se viniera con los sabios consejos de un amigo. Ella después, sólo consiguió que me calentara más. Luego de estar haciendo ese tipo de cosas por alrededor de una hora, saque un condón sico negro, y ella hizo una cara de muy pocos amigos. Me dijo que lo consultara antes con ella y que no era así de fácil, que ella no era así pero que a mi me quería, en fin, todas esas cosas. A fin de cuentas terminó accediendo. Comenzamos como creo que todos comienzan, el misionero me dio la bienvenida a mi vida sexual. Gracias a mi educación sexual informal, tengo muchos conocimientos sobre posiciones y tipos de relaciones sexuales. Después de la posición clásica me baje de la cama y ella seguía acostada, yo le digo meciendo la cuna, sus pies estaban en mis hombros. Luego dejo caer sus pies hacia un lado, de manera que sus dos pies estaban hacia un lado, parecía que le dolía pero al preguntarle si debía parar no contestaba, lo tomé como un no. Me canse de estar parado y me subí otra vez a la cama, entonces le pedí que se colocara en cuatro puntos y empezamos a bailar el baile del perrito. Luego se cansó o no se que paso y se dejo caer boca abajo pero seguía el coito entonces proseguimos en una posición que nunca había visto, uno sobre otro, como las ranas. Se reincorporó y continuamos con el perro otro ratito y luego quiso estar encima para lo que no me negué. Después se puso igual ella encima pero viendo hacia mis pies, tomándome de las manos, impulsándose. Fue cuando se vino la segunda vez.
Ella quería que ya me viniera, entonces le pedí otra vez que se tumbara en cuatro puntos y seguimos. En mi bizarra cabeza entro la idea de switching holes y lo hice, no sin antes lubricar con mi dedo indice y luego pulgar, ella no replicó y seguimos haciéndolo en la misma posición, diferente canal. Después de un rato me quite el condón para que me hiciera venirme con más oral pero pasaron alrededor de 40 minutos y no me venía. Creo que fueron los nervios. Ella se sentó en un banquito y yo parado, ella en lo suyo y yo queriendo venirme pero no pasaba nada, tuve que terminar yo el trabajo.
Al día siguiente tuve una cruda moral impresionante, tanto que le compré unas post day y se las lleve. A pesar de la combinación de anticonceptivos el miedo a un nuevo ser me abundaba. Se fue de vacaciones al sur. Volvió un mes después y no había tenido su período. Me estaba cargando la chingada, nos peleamos, no le hablaba. Todo lo que tendría que abandonar, quería estar seguro. Le dije que se hiciera la prueba de embarazo pero ella se rehusó, dijo conocer su cuerpo y que no estaba embarazada, que simplemente lo sabía. Hace unos días nos vimos y me jaló a un lugar donde no oyera la gente, me dijo que tenía noticias. Me puse pálido al ver su cara. No sabía que iba a pasar. Por mi cabeza pasaron las imágenes de mi carrera profesional, las fiestas, viajes, amigos y amigas que talvez nunca viviría.
Me dijo que le había bajado y sentí la mayor emoción en años. La enseñanza que les puedo dejar es que existe una enorme cantidad de sentimientos, vivencias, aprendizajes y sobre todo diversión entre un “hola, mucho gusto” y un “ya me bajó”.

2 Comments:

Blogger the fugitive said...

uupps.. ta curada.. creo haber escuchado esa historia antes ????

4:11 PM  
Anonymous Anonymous said...

uchale, que cosas, lo único que no creo es que a el le haya costado trabajo venirse, si lo más común es que se vengan tan rápido, que no dan tiempo de nada. Y má a esad edad. Dile a tu cuate que no invente.

11:03 AM  

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